Tratamiento de la anorexia
El tratamiento de la anorexia nerviosa es individualizado y requiere de la colaboración tanto de la paciente como de su familia. La paciente debe empezar por aceptar que padece un trastorno de la conducta alimentaria que le es perjudicial y que por tanto, es necesario resolverlo. La familia debe cambiar su postura “perseguidora” o “acusadora” por la de “colaboradora”.
Objetivos
Los objetivos dentro del tratamiento de la anorexia son:
1. Recuperación del peso: Es el objetivo primordial, pues muchos de los pensamientos alterados sobre la comida, peso o figura están sustentados por la malnutrición. Generalmente, cuando se recupera peso mejora el estado de ánimo depresivo y la preocupación por el esquema corporal. Ganar peso no es tan difícil como mantenerlo.
2. Volver aprender a comer con normalidad: La enferma de anorexia pierde la capacidad de ver la alimentación como una función más del organismo. Por consiguiente debe volver aprender las señales de hambre y saciedad, hay que infundirle confianza en su capacidad de comer de manera adecuada y razonable y debe seguir un dieta variada.
3. Tratamiento psicológico: Para la resolución de los problemas psicológicos, familiares o sociales concurrentes con la anorexia. Este tratamiento comprende:
· Terapia familiar: Se orienta a los familiares como enfrentarse y resolver los problemas dentro de la familia que aparecen a consecuencia de la enfermedad de uno de sus miembros (conflictos entre los padres a consecuencia de cómo llevar la anorexia de la hija) o que favorecen que se mantenga la enfermedad.
· Terapia de grupo: La paciente se puede identificar con otros y no sentirse tan “rara”.
· Terapia cognitivo-conductual: Se basa en analizar qué errores en el pensamiento pueden ser responsables de creencias y actividades que llevan a alteraciones de la conducta. Por tanto el terapeuta ayuda a la paciente con estos pensamientos equivocados para aclararlos y contrastarlos, buscando así, un autocontrol de la conducta alimentaria, patrón de ingesta adecuado, peso corporal estable, desaparición de la distorsión de la imagen corporal, mejora del ánimo, autoestima, relaciones sociales y familiares y modificación del estilo de vida.
· Terapia individual: Se utiliza cuando existen importantes actitudes regresivas, alteración importante de la personalidad, rechazo de la feminidad, del cuerpo, etc.
· Técnicas de relajación: Son muy útiles para los momentos de tensión.
4. Tratamiento farmacológico: El tratamiento con fármacos se aplica junto a las técnicas de modificación de la conducta y como tratamiento a los trastornos psicológicos asociados como depresión (antidepresivos), ansiedad (ansiolíticos o sedantes) o alteraciones del sueño (somníferos).
Dónde se realiza el tratamiento
Si el estado del paciente lo permite, el trastorno es reciente, el apoyo familiar es positivo y su actitud es relativamente colaboradora, se debe optar por el tratamiento ambulatorio, ya que resulta menos traumático, desestructura menos la vida, es más barato y permite ir comprobando las repercusiones en las relaciones familiares, laborales y personales.
La función de los padres será fundamental, ya que, actuarán como coterapeutas, supervisando y controlando la dieta, las conductas de purga y dando soporte y ayuda a la paciente
Por el contrario, si la paciente muestra poca motivación, inestabilidad psicológica, trastorno psiquiátrico asociado y un ambiente familiar poco cooperador, es recomendable el ingreso hospitalario.
Fuente: www.medicina21.com
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