¿Por qué una persona con ansiedad siente que no puede dejar de pensar?
Hay personas que describen su mente como una radio que nunca se apaga. Piensan en lo que pasó, en lo que podría pasar y en lo que quizá salga mal, incluso cuando todo parece estar en orden. Esa sensación agota, y muchas veces quien la vive cree que simplemente debería «relajarse».
El ciclo de preocupación
Con la ansiedad constante, la mente funciona como una alarma demasiado sensible. Aparece una preocupación, el cuerpo responde con tensión o inquietud y esa reacción se interpreta como una señal de que algo anda mal. Entonces surge otra preocupación y el ciclo continúa.
Los pensamientos suelen girar en torno a la salud, el trabajo, el dinero o la familia, y saltan de un tema a otro sin llegar a una conclusión. Con frecuencia se acompañan de cansancio, dificultad para concentrarse, irritabilidad o problemas para dormir.
Por qué cuesta detenerlo
Intentar callar un pensamiento suele darle más fuerza. Además, preocuparse puede dar la falsa sensación de estar preparado, de modo que dejar de hacerlo parece arriesgado. A esto se suman el cansancio y el mal descanso, que reducen la capacidad de tomar distancia de lo que se piensa.
No se trata de falta de voluntad ni de debilidad de carácter. Es un patrón que se mantiene en el tiempo y que puede tratarse.
Cuándo buscar tratamiento
Conviene una valoración profesional cuando la preocupación es excesiva, difícil de controlar, ocurre la mayoría de los días durante varios meses y afecta el sueño, la concentración, el trabajo o las relaciones. Puede tratarse de un trastorno de ansiedad generalizada, que cuenta con tratamiento: psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, y en algunos casos medicamentos indicados por un médico.
Si los pensamientos incluyen deseos de hacerse daño, busca atención de emergencia o llama al 911. En Casa de Salud, en Puebla, ofrecemos atención psiquiátrica las 24 horas, consulta externa y hospitalización cuando se necesita. Puedes comunicarte al 222 249 5014.


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